Tajinaste-Cattleya, 2022

Ensamblaje de papel tapiz, esculturas de gres y elementos vegetales
Cortesía de la Artista. Producción TEA

Detail

El trabajo de Lucía Pizzani se ve influenciado por el entorno físico que le rodea, involucrando el cuerpo y siempre informado por la materialidad. Esta obra parte de una búsqueda de imágenes de Parques Nacionales de las Islas Canarias y Venezuela en publicaciones de los años 70s y 80s para realizar un gran collage directo sobre los muros del museo que incluye esculturas de arcilla, así como también elementos vegetales recolectados en Tenerife. Los paisajes tropicales venezolanos contrastan con las zonas volcánicas y áridas de las Canarias cuyos bosques fueron reducidos en un 80% durante la colonización. Actualmente en Venezuela se depredan las selvas y bosques, replicando estos ciclos de destrucción sin fin. Sin embargo, este mural trae al espacio presencias inspiradas en imaginería ancestral a través de símbolos universales como la serpiente, máscaras, vasijas, espirales y la flora y fauna de ambos lugares como una forma de venerar los verdaderos tesoros que unen estos territorios, donde poblaciones y vegetación han migrado en ambas direcciones a través del tiempo.